Errores más frecuentes en las entrevistas de trabajo

En estos tiempos de crisis, encontrar trabajo se está convirtiendo en toda una difícil aventura. Incluso conseguir una simple entrevista de trabajo es ya toda una rareza, por lo que ir bien preparados a todas aquellas que seamos citados es fundamental. En este tipo de entrevistas, se busca conocer ciertos aspectos de la persona y comprobar que el contenido de nuestro curriculum vitae se corresponde con la realidad.

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A continuación te señalo algunos de los errores más frecuentes cometidos por aspirantes a un puesto de trabajo durante las entrevistas previas:

-Aspecto personal: es nuestra carta de presentación. Ha de ser cuidado, formal (salvo que aspires a un tipo de puesto de corte artístico –donde tal vez esta dimensión sea considerada desde perspectivas más alternativas–, olvídate por lo tanto de excentricidades en atuendo, peinado, complementos… etc). Piensa que vas a formar parte de esa empresa y, en cierta medida, también de su imagen, por lo que es importante que sepas encajar bien dentro de ella.

-Conocimiento de la empresa: muchos candidatos se presentan sin tener ni idea de aspectos fundamentales de la empresa de la que –se supone– quieren formar parte (historia, objetivos, actividad social…). Infórmate bien antes de acudir a la entrevista, o puede que ésta termine antes de lo que imaginas.

-Actitud: no intentes dar pena, implicar al entrevistador, tratarle con un exceso de confianza o como si fuese tu amigo. Ninguna de estas tretas conseguirá hacernos ganar puntos en su valoración. Sé profesional y céntrate en aquello que aportará valor añadido a la empresa contigo dentro de su plantilla de personal, pero sin exagerar ni inventar nada. Tampoco te ayudará interrumpir al entrevistador en sus preguntas ni hablar excesivamente. Responde a sus preguntas con sinceridad y concisión: si mientes o intentas ocultar tu desconocimiento yéndote por las ramas, lo captará y puedes darte entonces ya por no contratado.

-Opiniones subjetivas: guárdatelas mejor para tu grupo de amigos. Si el entrevistador te pregunta por tu anterior trabajo, la relación con tus jefes o compañeros… procura que sea de tono positivo. Si hablas mal de ellos, entenderá que, si abandonas la empresa en el futuro, puedes atacar su imagen/reputación de la misma forma. Diplomacia y elegancia aquí, por favor.

En líneas generales, será positivo para ti encarar este proceso con naturalidad, sin artificios maquiavélicos y con sentido común ante todo. Ponte en la piel del entrevistador: ¿Qué te gustaría ver y escuchar por parte del candidato si lo tuvieras que elegir para el puesto al que te presentas?

Prepárate bien estos aspectos, y verás como el trabajo será tuyo.