Depresión y ansiedad del desempleado (II)

La ansiedad y la depresión son enfermedades complejas que afectan a toda la población, pero que tienen mayor incidencia en ciertos colectivos, como pueden ser los desempleados. Cada caso es un mundo, con infinidad de factores (no solo estar desempleado) que afectan y desembocan en el estado de enfermedad de la persona, por lo que aquí hablaremos de forma muy general, recomendándose siempre el tratamiento en profundidad por un especialista.

El estado de ansiedad suele sobrevenir cuando una serie de circunstancias (como el desempleo) superan nuestros recursos personales para hacerles frente y se interponen en la consecución de algunos de nuestros objetivos vitales (poder hacer frente a los gastos, desarrollar nuestro plan de vida…). Se dan una serie de síntomas a nivel físico y psíquico (insomnio, irritabilidad, somatizaciones…) mientras la circunstancia persiste y no sepamos afrontarla de forma conveniente. Con el paso del tiempo, se puede llegar al otro extremo del continuo –entendiéndose que ansiedad y depresión son dos puntos de un mismo círculo–, que es la depresión. Simplificando mucho, diremos que la depresión puede llegar cuando empezamos a desarrollar una serie de creencias sobre nosotros mismos y el mundo (“no encuentro trabajo porque no valgo para nada”, “todos trabajan y yo no: será porque soy un inútil”, “si fuese bueno ya me habrían contratado en algún sitio”… y así), que nos pueden llevar a una postración física más fuerte incluso que muchas enfermedades.

Así pues, un primer paso fundamental en la prevención de la depresión está en el control del propio pensamiento. Debemos ser conscientes de qué pensamos en cada momento, detectar cuándo se produce –sin darnos cuenta y/o no le prestemos atención– un pensamiento del tipo “otro día que no encuentro nada, soy un mierda”, pues (aparte de ser terriblemente injusto e inexacto para con nosotros mismos) ahí tenemos el origen de muchas depresiones relacionadas con la situación de desempleo.

¿Te interesa este tema? Pues sigue leyendo el próximo artículo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *